Era un día soleado,
la primavera caía,
yo me encontraba atado,
a esta maldita rutina.
Viendo pasar las parejas,
a donde me dirigía,
no paraba de ver amor,
allá donde me movía.
¿Cuándo llegará mi amada?
Sigo esperando impaciente,
que alguien venga y me diga,
gracias por ser tan valiente.
0 comentarios:
Publicar un comentario