Las gotas caían lentamente desde la mesa mientras me seguía preguntando como podía haber ocurrido, no me lo esperaba. Yo solo me había colado en aquella casa vieja a recuperar el balón que habían colado mis amigos.
Cuando entré y vi lo grande que era aquella casa me entusiasme por ver que mas había en el resto de la casa, hasta que por desgracia llegué a una especie de salón en la que había un hombre alto, viejo, y con aspecto de haber ingerido bastante cantidad de alcohol. Eso no fue lo que me aterrorizó, si no, los restos de sangre que caían por la mesa y los cuales el hombre estaba limpiando. Me fui corriendo de aquella casa y mis amigos vinieron detrás mía, cuando se lo conté quisieron entrar de nuevo por si alguna persona estaba en riesgo.
Pero cuando decidimos entrar el hombre y los restos de sangre habían desaparecido.
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