viernes, 31 de marzo de 2017

Ahora o nunca

Las gotas caían lentamente desde la mesa, lo que me irritaba profundamente. Llevaba muchos días nervioso, no sabía como reaccionar, la policía estaría a punto de descubrir que yo había cometido el homicidio. No, no, no y no. No quería ir a la cárcel, no lo merecía, es decir, había matado a un hombre, pero no voluntariamente, habría justicia, seguro. Las horas pasaban más rápidamente de lo que yo hubiera deseado. No se me ocurría ninguna forma para evitar la prisión. Estaba seguro, en cuanto me acusaran del asesinato, yo cantaría como un gallo. El tiempo era agonizante, vivía con el temor de que se derrumbara la puerta. No había mucho que hacer, mi apartamento era pequeño. Con el paso de lo que parecieron años, llegué a una conclusión, de repente sin encontrar otra opción decidí escribir una nota, en la cual justificaba el crimen y pedía perdón. Salí a la terraza para tomar el viento. En ese mismo instante, escuché a un perro ladrar, estaban aquí. Yo lo sabía. No quedaba tiempo. Era ahora o nunca. Decidí saltar, implorando que hubiera un perdón para mí.

Rosa Villalobos Vico 1ºB-19

0 comentarios:

Publicar un comentario