Las gotas caían lentamente desde la mesa, se me había caído el vaso de leche del desayuno. Tardé un poco en reaccionar, ya que todavía no me había despertado del todo. Cogí un par de servilletas y limpié la mesa. Saqué la leche de la nevera, y volví a llenar la taza de Berlín que, me había regalado mi prima el año pasado. Eché el azúcar y el Colacao, y removí todo bien. Me senté a la mesa y cuando iba a coger mi móvil, ví que se había mojado de leche, cogí una servilleta, y lo limpié.
Cuando terminé, recogí todo, me fui a mi habitación, me puse el abrigo y la mochila, seguidamente recibí una llamada de una de las personas con las que me iba a clase. Por lo que salí de casa corriendo. Llegué a la parada del autobús, y ya estaban todos esperándome, justo vino el autobús, y nos montamos.
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