jueves, 30 de marzo de 2017

La gran pérdida


Las gotas caían lentamente desde la mesa aquel triste jueves de marzo. La madre de Sergio no sabía qué hacer para animarle. Estaban siendo unos días muy duros para toda la familia desde la muerte de su abuelo paterno. Sergio  pasaba los días llorando y ni si quiera era capaz de ir a clase debido al gran lazo que tenía con su abuelo. Un día su mejor amigo Hugo fue a visitarle y le recomendó salir un rato. Sergio se echó a llorar de nuevo, no podía más, no podía seguir así. Se puso sus deportivas y los cascos y salió a correr bajo la lluvia de forma desesperada. Llegó a un barranco y se paró en seco pero se apagó toda su luz, y no porque fuese de noche.

0 comentarios:

Publicar un comentario