jueves, 30 de marzo de 2017

La última solución

Las gotas caían lentamente sobre la mesa. La tormenta continua que había asolado la comarca esos meses no era normal. Marina estaba preocupada. ¿Qué seria ahora de todas sus gentes? La mayoría de la población se sustentaba a base de tierras de subsistencia comunal, que en ese momento se encontraban inundadas bajo una oscura laguna que les llevaría a sufrir hambrunas y revueltas entre los campesinos.

Pero el problema no era solo ese. No. El problema iba más allá que una simple catástrofe meteorológica. Los habitantes de la comarca estaban obligados además a cultivar los monocultivos de plantación Gastón, en una jornada de sol a sol. El caos se acercaba y Marina no se podía sentir ajena a este problema. Marina era una chica muy segura, con gran carácter extremadamente inteligente y justa, y, sobre todo, ejercía gran influencia en la corte.  


Al día siguiente se puso en camino hacia el gran castillo. Tras esquivar a los guardias, escalar la inmensa muralla y burlar a algunos nobles, se vio a las puertas de los aposentos de Gastón. Ese día todos sus problemas cambiarían para siempre.

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