Las gotas caían lentamente desde la mesa, no sabía como reaccionar tras ver lo que había ocurrido minutos después de salir de mi casa hacia el metro. Me quedé un tanto perplejo, pero seguí caminando hacia delante con ganas de poder olvidar lo que pasó en ese momento.
Bajé por las escaleras hacía la estación, nervioso introduje mi mano en el bolsillo derecho de mi pantalón y sin querer se me cayó el bono. Tras todo lo ocurrido llegué al fin a la estación atocha y sin perder ni un minuto le conté a mi compañero de clase con el que me subía todas las mañana , lo ocurrido y al igual que yo se quedó perplejo.
Lo fuimos hablando mientras llegábamos a clase y como siempre no me pudo dar ningún consejo, ya que nunca le había pasado algo parecido y no quería meter la pata.
Muy nervioso e llegar a casa, fui lo más despacio posible aunque eso no me impidió acabar entrando por la puerta de mi casa. Entre muy tembloroso y mi madre me miró con una cara de asesina inexplicable, ya que no había tenido nada que ver con lo de antes y el por que de esa mirada sería mejor no saberlo.
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