Las gotas caían lentamente sobre la mesa, provenientes de mi frente sudorosa debido a el enorme esfuerzo que estaba llevando a cabo en ese mismo instante.
La columna de grandes dimensiones se encontraba encima de el cuerpo inerte de mi padre, el cual aún respiraba, pero por poco tiempo si no conseguía levantar aquella pesada piedra situada sobre él.
Me arme de ganas y valor, apelando a todas las fuerzas de la totalidad de mi cuerpo.Tras un gran esfuerzo, conseguí desplazar la columna hacia la derecha, con lo que ya podía mover el cuerpo de mi padre.
Seguía sudando temiendo por la vida de mi querido progenitor, y posé mi cabeza sobre su pecho para tratar de escuchar los latidos de su débil corazón, pero nada, no se oía nada......
Asimile la noticia con rapidez y me desmaye tras el torrente de emociones de tristeza y pena por mi ya difunto padre. No se si merecerá la pena levantarse ya.
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